jueves, mayo 04, 2006
El snob de Evian y el pseudointelectual
Parece que no gustó mucho el cambio de color. Prometo no dejarlo así, pues soy consciente que es mucho rosa, pero no volveré al anterior.



Ok. Por fin puedo escribir esto. Voy a explicar primero de donde surgió la idea. Fue a partir de la lectura de un libro que me prestó un amigo, en él, el protagonista en vez de decir que tomaba agua, hacia referencia a Evian; y no una, ni dos, sino muchísimas veces. Después, con mi amigo, fuimos a comer a nuestro templo culinario: el muy conocido para ustedes Café Samba, y haciendo referencia al susodicho libro, mi amigo le dio por pedir una botellita de Evian. Digo botellita, porque no alcanzó ni para un vaso, era del tamaño de una de esas botellitas pequeñitas de aceite, y el flamante costo era de $5000. Increíble!

Una de las cosas que más detesto en la vida, son los snobs. Pero a medida que avanza el tiempo, me doy cuenta que: primero, parece que ser snob está de moda, porque como abundan! Y segundo: existen varios tipos de snob, por lo que a la larga, todos padecemos de este mal, de alguna u otra manera. Pero lo que detesto es el snobismo llevado a los extremos. Lo que me lleva a la definición de mis dos tipos de snobs.

El snob de Evian
Con la explicación que di, respecto al costo de una botellita de Evian (compare: una botella de Evian de 600 ml. cuesta alrededor de $10000, mientras una de las saborizadas de Brisa del mismo tamaño cuesta $1000, costos Carulla), este tipo de snob es al que solo le interesa el asunto del dinero, la marca y el prestigio social que da usar ciertas cosas. Es que comprar una botella de Evian es simplemente comprar la marca, y solo para que los demás se den cuenta que usted tiene tanto dinero que bota $9000 en simplemente agua.

Evidentemente, el snob de Evian –como he querido titularlo-, no se queda con Evian o Perrier (otra costosísima marca de agua), incluye todo lo que tiene que ver en su vida: solo come en restaurantes sofisticados, va a rumbiar a sitios exclusivos de carnet de socio –como Gótica o Cha Cha-, lo más barato en su vestuario es Chevignon, no se valen otros reproductores de mp3 que no sean Ipod, y todo lo que usted quiera agregar, pues seguro que tiene a algun snob de Evian cerca.

Ejemplo: mi prima de 15 años. No ella, sus amiguitas que estudian en el Santa Francisca Romana –no más mírelo por el colegio-. Fui a una fiesta con ellas y solo mirando los zapatos, todas tenían Converse que no bajaban de $180000 y relojes Swatch que no bajaban de $200000. Con todo respeto, eso es demasiado para un reloj y un par de zapatos. Primero: seguro que se pueden conseguir estas cosas, de la misma marca, de manera mucho más económica. No más es conseguirse un tío-primo-pariente-amigo que vaya a USA y se los traiga a uno por la mitad de precio. Segundo: realmente necesitan esas cosas tan costosas?

Bueno, no todo puede ser ataque. Como dije anteriormente, creo que todos tenemos un poco de todo. ¿Quién no quiere, así sea por simple curiosidad, saber a qué sabe el agua de Evian? A lo que me refiero: ¿quién no quiere tener un Ipod, o unos Converse originales, comer en el Tramonti (no sé si se escribe así… y la verdad no creo que importe), o tener unos Diesel y darse el lujo de comprarlos en Pilatos? El que diga que no… es un mentiroso! Lo que me parece insoportable es la gente que no puede vivir su vida normalmente si no tienen este tipo de cosas materiales, o que excluyen a la gente que no las tiene y lo peor: que centran tanto su vida en este tipo de cosas que no piensan que la vida va más allá del perfume Hugo Boss comprado en Fedco. Como quien dice, no quiero ser amiga de Paris Hilton.

El pseudointelectual
Este es un poco más complejo, pues está entrando en la cultura de una manera sorprendente. Algunas cosas que lo caracterizan son que son el total polo opuesto del snob de Evian: rara vez tienen prendas costosas –y las que son, no lo parecen-, tienen una pinta de nerds –y muchos dicen serlo con orgullo-, detestan a los snobs de Evian al punto de no dejarlos entrar en su grupo social. Si el material preciado para el primer grupo es el dinero, la marca y el prestigio, para los pseudointelectuales es el conocimiento.

Increíblemente, la mayoría de pseudointelectuales tienen dinero, pero en vez de invertirlo en ropa de marca, salidas costosas a rumbiar y demás, lo invierten en computadores, tecnología, música, cine y DVDs, pero en especial en libros. Este grupo se denomina rebelde social por naturaleza, pues creen que por conocer quién es Anton Corbijn o Mark Romanek, o los grandes del cine como Luís Buñuel, Luchino Visconti, o Jim Jarmush marcan la diferencia. Y por tal motivo, porque creen tener todo el conocimiento del mundo –Internet es su gran pasión y herramienta- pueden echar a un lado a los que no saben.

Ejemplo: todos los nuevos alumnos de carreras como artes, cine, literatura, filosofía y humanas, entre 15 y 20, de universidades como la Tadeo, los Andes, la Javeriana y similares. No niego que me sorprende lo bien preparados que llegan, pues cuando yo entré a estudiar cine a la Nacho no conocía casi nada de cine. Y aunque no lo crean, en la Nacho abundan los de este tipo y desde hace rato, porque me tocaron unos como compañeros de clase. Pero lo realmente odioso es el aire con el que llegan, de ‘me-las-sé-todas-y-los-demás-no-!’ Y realmente, podrán tener la cabeza llena de conocimiento, pero no de sabiduría.

Realmente, a estos, los detesto. Algo que me ha enseñado la vida es que entre más estudio y más aprendo, menos sé. Otra cosa es que el conocimiento a la larga es basura, pues lo que me hace buena, tanto en mi profesión, como persona es mi sabiduría, que no tiene nada que ver con el conocimiento, pues para mí, ser inteligente, es encontrar la manera de solucionar problemas, y esto es sabiduría. Les cuento la historia de Salomón: este, siendo hijo de David, tenía la gran responsabilidad de reconstruir el templo y muy joven recibió el trono. Dios, se le aparece y le dice que pida cualquier cosa que desee, y él, en vez de pedir platica para comprar Evian, o conocimiento para leer el libro de la ley, pidió sabiduría. Eso lo hizo uno de los mejores reyes de su pueblo -y conocido por sus exquisitas vestimentas!-.

No me voy a lavar las manos. Acá van algunos de mis pecaditos: he ido a rumbiar a Cha Cha (muy bien acompañada y gratis) y a Gótica (tengo amigos que son socios), mi reloj nuevo es DKNY (para los que no conocen es una marca de diseñadora: Donna Karan New York), mis jeans son Americanino (regalados, pero de la marca), voy a comer a sitios como Wok y 1462 (me encanta la buena mesa). También a veces me las doy por haber estudiado cine (y en la Nacho!), porque me he leído todo el libro de Jacob Burckhard La Cultura del Renacimiento en Italia (para los interesados está en la biblioteca de la Nacho) y miles de cosas. Lo que creo que me diferencia, es que mis amigos me quieren no por lo que tengo o por lo que sé, sino por quién soy. Porque si un día tengo que vestirme con jeans de pepeganga (lo he hecho) no me voy a derretir, y si un día uno de mis alumnos me pregunta algo que no sé, no me voy a poner a inventar, simplemente le diré: ‘no sé’, y no me sentiré mal por esto.

El hombre más maravilloso que conocí hasta el momento, un mexicano, es el ideal de cómo llegar a este promedio. Forma parte de una banda muy conocida a nivel internacional (los que saben, ya saben de quien hablo), estuvo en Bogotá y lo conocí. Tenía toda la plata del mundo para ser snob de Evian, pues gana lo suficiente como para tener un Ipod antes que todo el mundo y llevarnos a uno de los mejores sitios en Bogotá. Tenía todo el conocimiento del mundo para ser pseudointelectual, pues estudió música en Boston y es amante del cine, en especial la época mexicana de Luís Buñuel. Pero no. Él decidió comprar unos chicles de $1000 y dejarle el cambio de un billete de $10000 a una vendedora ambulante que tenía frió a las 3 a.m. Él decidió no conquistarme diciéndome lo que conocía o hacía, sino dejándome a mi y a una amiga, la cama de su cuarto de hotel y él dormir en el piso. Él decidió ser él.

Sección de créditos: las fotos son de un comercial de Evian, super lindo. La canción es We Will Rock You, cantada por unos niños y es la banda sonora del comercial. Un dato: para los que les haya gustado el tema, busquen el libro Breve Historia de la Cultura de Ernst H. Gombrich y lean el capítulo 2: La Tradición del Conocimiento General. Verán por qué existen estos dos tipos de snobs.
 
Siempre Escribe Photosynthetica a las 11:57 a. m. | Llévate Este Escrito |


12 Escriben También:


  • At 12:21 p. m., Blogger Johnny Doe

    Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

     
  • At 4:46 p. m., Blogger demock77

    Muy bueno el post, yo pienso que la vida, es mejor si la vives a "todoterreno", creo que es lo que está de moda, (eso sono un tanto snob), pero la verdad, es que no hay nada mejor, que vivir cáda uno de los momentos de la vida, disfrutando todo lo que se nos dá, y bueno si un día lucimos Armani, el otro podemos lucir, algo cheapy, pero igual si tienes personalidad se pueden lograr buenas combinaciones entre lo kitsh y lo chic, igual un día Dry Martini, otro vino barato de caja, compartido con un grupo de Junkies, y lo mismo es con el conocimento, opino que cáda ser humano, tiene mucho por enseñarnos, y de niguna manera debemos despreciarlo por su condición social, raza o sexo. Eso es realmente ser "open minded"

     
  • At 8:38 p. m., Blogger ( )

    Seamos snobs, seamos pseudointelectuales.

    Open mind baby!
    Free your mind!

     
  • At 5:44 a. m., Blogger rdelirio

    bueno confieso que después de leer en un libro de cortazár que fumaba galousse...ahora no dejo de fumarlos..soy un snob??

     
  • At 10:17 a. m., Blogger miss k

    pues de la plantilla ... el problema es de contraste entre fondo y texto... pero como todo... es solucionable.
    :: del tema: pues en un momento dado me sentí pseudointelectual... claro diría torpemente que a mis amigos los acepto como son, con los pro y los contra... y que mis amigos me quieren igual. ahora, los be lovers.. pues pailas.. a ellos si los prefiero muy pero muy inteligentes y con sabiduría...de ser posible :P

     
  • At 10:34 a. m., Blogger Giorgio Pasteur

    Yo detesto tanto a los snobs de evian como a los Pseudointelectuales. Lo que dices es muy sabio, conocimiento mas no sabiduria, el conociemnto es muy importante , pero el tener un saber integrado de las cosas es lo mas rescatable de toda persona.

    Yo soy considerado un inadaptado soxial en mi antiguo circulo de magos... todo se resumia a una razon muy simple. Yo me sentia orgullos de tener los tenis mas baratos de todo el lugar... es que tenis de $13.000 pesos, y a ellos eso les parecía un horror. Nunca en mi vida he usado un jean diesel, y la verdad me llama entre poco y nada la atencion.

    Creo que esta tenddencia a me importa muy pcoc la ropa se debe que me gusta mas quitarmela que ponermela. jejejeje.

    Ademas vengo de una tradicion semi-hippie y de una familia muy conservadora ya para que, clasista. Asi que ahi veras el debate, por un lado primos ultra snob y por el otro primos ultra hippies pero con aires de pseudo intectualismo.

    Entonces yo tomo la tercera via... me gusta ser quien soy asi raye entre algunos esterotipos

    Un saludo y un abrazo

     
  • At 2:05 p. m., Blogger Kamikaze

    yo soy un tonto

     
  • At 8:41 p. m., Blogger Mrs. Bzzz

    A mi , sinceramente me interesa conocer la historia del mexicano, aunque no tengas ni la más mínima idea de quien soy. Gracias.mmm ¿Maroon 5? ese es otro Gran cuestionamiento ....Un saludo.

     
  • At 10:25 p. m., Blogger GM IV

    Pues yo también me sentí pseudointelectual durante un momento, pero tengo suficientes amigos snobs de evian para serlo (jeje). Creo que el punto es que a pesar de que me gusten ciertas cosas que a otros no y que esas cosas entren dentro del gusto del pseudointelectual promedio, no tengo ninguna pretención de ser pseudointelectual, ni de admiración del prójimo, ni de conocimiento (tal vez sí de sabiduría pero no me lo admito ni a mí mismo), todo lo hago por gusto, por complacerme a mí mismo y no por alimentar una imagen ante quienes me rodean.

    Igual ambos tipos de persona me molestan, no en extremo pero sí.

    pd: veo que estudiaste cine, yo estudio medios audiovisuales.

     
  • At 10:29 p. m., Blogger mariocito

    !!!hola nena, aunque has vivido en un mundo snob, y hablas de lugares que posiblemente yo no podre conocer, considero que tienes una personalidad muy solida, y que no te AVERGUENZAS, cuando no puedes usar o tener cosas de marca, ante la PERSONALIDAD; lo unico que en esta vida no comparto.......
    es que exista gente que no le remuerda la conciencia derrochar dinero en cosas superfluas, sabiendo que hay muchos otros muriendo de hambre.......

     
  • At 10:27 a. m., Blogger patton

    Pues todos tenemos un poquito de ambos, imposible negarlo. Entiendo perfectamente tus palabras porque también he estado en y con ambos bandos, como si fueran sólo esos dos.... lo que no entiendo es por qué un snob iba a querer mezclarse con alguien que no lo sea? Ahí veo una pequeña incoherencia, pero seguro se dá.

    Todo extremo es vicioso.

     
  • At 8:37 p. m., Blogger Lanark

    Yo soy un pseudointelectual, y sospecho que es porque no tengo plata para Evian. Igual que losdeliriosderamón, fumaría Gauloises, si tuviera, maldita sea, porque se me acabaron los Pielroja y en Glasgow no venden nada parecido, ni siquiera Gauloises.

    ¡¡QUIERO UN PECHE!!